
parte II --- En esta explosión de verdad que he vivido estos dias también me di cuenta de cómo aún podía seguir limitando algunas de mis partes más instintivas y salvajes por una sociedad castradora que nos ha ido inculcando mensajes de fondo durante muchísimos años y que aunque no lo queramos, los llevamos. Concretamente vivir la sexualidad desde una plena libertad puede ser un verdadero reto, tanto para hombres como para mujeres, sean o no conscientes de los mandatos de fondo que realmente nos mueven. Para la mujer concretamente, se nos ha enseñado tanto tiempo a ser buenas, complacientes, amables, agradables, empáticas, cuidadoras... Que si sacamos algo de esta parte salvaje estamos poco menos que negando nuestro linaje. Y desafiando mandatos sociales y culturales nada fáciles de mover. Porque es muy fácil caer en ver a una niña que se porta "bien" educada, amable, cariñosa y elogiarle todo eso " ay esq no da follón, es un encanto. No la oigo en casa" que elogiar a la niña guerrera que nos da batalla. Lo que se nos olvida es que esa niña guerrera está conectada con sus instintos, sus deseos, sus limites y va a por ello. Pues ambas son cualidades necesarias en toda mujer y en todo hombre también, pero yo hablo por mi parte, porque como mujer, ahora se muy bien lo que me niego a esconder. Gracias @sendoa por esta maravillosa canción. ---