El árbol de la vida Con flores verdes y podridas. Energía eclosionando Que tanto tiempo ha estado gritando. Por fin la vida sigue su camino Y recoje las semillas que tanto tiempo han dormido. Árbol fuerte, valiente, que no se asuste su gente. Ahora que más da eso, me tengo a mi al frente. Tierra, mar, fuego al caminar, que sube por mis raíces Para eclosionar. Hojas que vuelan, Pájaros que revolotean. Un halo de luz y energía vital expansiva, que abraza a la humanidad desde su herida para poder transformarla, en la cuna de la vida. Tierra, mar, fuego al caminar, gracias a la herida, Por permitirme evolucionar.
Fabiola Martinez